¿Que hay de nuevo?

Mané Garrincha, el goleador de las piernas torcidas

Tenía los pies volteados hacia adentro y una pierna más corta que la otra

Conocido popularmente como Mané Garrincha, este recordado jugador Brasileño salido de los más profundos extractos  marginales de Pau Grande, un pequeño pueblito cerca de Río de Janeiro donde nació en 1933, se convirtió junto a Pelé, en los futbolistas mas prominentes y queridos del país amazónico, predominando en una época donde las grandes potencias europeas como Francia, Alemania e Inglaterra, amenazaban con tomar el control futbolístico del mundo entero.

Dotado por una increíble destreza natural para el oficio, Garrincha destacaba por su extraordinaria agilidad para desbordar por las puntas, desconcertando a sus rivales con sus sorprendentes gambetas e indescifrables amagues, habilidades completamente inexplicables debido a sus numerosos problemas físicos, ya que desde pequeño, Manuel Francisco dos Santo, presentaba la pierna derecha 6 cm más corta que la izquierda, sus pies girados hacia adentro, y una considerable desviación en su columna vertebral, problemas que fueron considerados graves en su momento por los médicos que atendieron el caso, sometiéndolo a numerosas intervenciones quirúrgicas que aunque aliviaron un poco los dolores, no pudieron corregir los problemas de desviación ósea, por lo que los galenos presagiaban una vida completamente alejada de toda actividad física y deportiva, sin saber que estaban en presencia de uno de lo prodigios más grandes que el fútbol haya visto en toda su historia.

Garrincha fue campeón del mundo con la verdeamarella en el Mundial de Suecia 1958, y en Chile 1962, donde tuvo una gran actuación y fue elegido como el mejor jugador del mundo luego de cargar con el peso ofensivo de Brasil, consiguiendo también 3 copas nacionales con su querido Botafogo, siendo elegido en 2006 por la FIFA como el 4to mejor jugador sudamericano de todos los tiempo, solo superado por su compatriota Pelé, y por los argentinos Alfredo Di Stéfano y Diego Armando Maradona.

Adicto al gol, pero también al tabaco y al alcohol

Mané Garrincha nunca pudo superar su conocida adicción al tabaco y al alcohol, aparte de que no contó con el adecuado apoyo del estado, de la asociación nacional de jugadores de fútbol, ni de la Federación Brasileña, para luchar contra estos flagelos, los cuales lo minaron poco a poco hasta acabar con su vida el 20 de enero de 1983 a los 49 años, producto de complicaciones cardiovasculares y pulmonares, registrando uno de los finales más tristes de cualquier deportista en el mundo, ya que sus últimos años los paso deambulando en estado de indigencia por las calles de Rio de Janeiro completamente en la miseria y el abandono, ante la mirada atónita de un país futbolero que vibró y se emocionó con sus inolvidables regates y sus increíbles goles.

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